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dc.contributor.authorBruns, Barbara
dc.contributor.authorLuque, Javier
dc.contributor.authorDe Gregorio, Soledad
dc.contributor.authorEvans, David
dc.contributor.authorFernández, Marco
dc.contributor.authorMoreno, Martin
dc.contributor.authorRodríguez, Jessica
dc.contributor.authorToral, Guillermo
dc.contributor.authorYarrow, Noah
dc.date.accessioned7/25/2014 9:53
dc.date.available7/25/2014 9:53
dc.date.issued2014
dc.identifier.urihttps://hdl.handle.net/20.500.12799/3022
dc.description.abstractCada día, más de 7 millones de profesores se presentan a trabajar en las aulas de toda América Latina y el Caribe. Estos hombres y mujeres representan el 4 % de la fuerza laboral total de la región y más del 20 % de los trabajadores técnicos y profesionales. Sus salarios absorben aproximadamente el 4 % del producto interno bruto (PIB) de la región. Sus condiciones de trabajo son muy variadas —desde escuelas rurales de una sola aula con paredes de adobe hasta establecimientos de primera calidad—, pero los profesores de América Latina tienen en común algo muy importante: se los reconoce cada vez más como actores clave en los esfuerzos de la región por mejorar la calidad y los resultados educativos. Si bien la importancia de una buena enseñanza puede parecer evidente, en las investigaciones sobre educación de los últimos 10 años se comenzó a cuantificar el gran impacto económico de la calidad de los profesores. En un mundo en el que se están transformando los objetivos de los sistemas educativos nacionales, dejando de lado la mera transmisión de datos y la memorización para centrar la atención en las competencias de los estudiantes —para que desarrollen el pensamiento crítico, la capacidad de resolver problemas y la disposición al aprendizaje permanente—, las exigencias para los profesores son más complejas que nunca. Los Gobiernos de todo el mundo ponen bajo la lupa, en medida creciente, la calidad y el desempeño de los profesores. América Latina y el Caribe no es la excepción; de hecho, en algunas esferas clave de las políticas docentes, la región está a la vanguardia de las reformas mundiales. En este contexto, los objetivos del presente estudio son los siguientes: medir el desempeño actual de los profesores de América Latina y el Caribe respecto de parámetros establecidos, e identificar las principales dificultades; compartir la evidencia más reciente sobre las reformas a las políticas docentes que se están implementando en distintos países de la región; analizar el margen político para aplicar más reformas en la región. El estudio se centra en los profesores de educación básica (preescolar, primaria y secundaria) porque los desafíos cuantitativos y cualitativos de formar profesores eficaces en estos niveles difieren en aspectos clave de los de la educación universitaria, tema que se ha abordado en otras publicaciones recientes del Banco Mundial (Rodríguez, Dahlman y Salmi, 2008; Salmi, 2009). También se centra específicamente en los sistemas educativos públicos. A pesar de que en muchos países de la región se observa un aumento en la matrícula de las 2 Profesores excelentes: Cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribe escuelas privadas de educación básica, son los Gobiernos nacionales y subnacionales los que prestan la mayor parte de los servicios educativos y continúan siendo los guardianes de la calidad de la educación y los arquitectos de las políticas educativas.es_ES
dc.language.isoeses_ES
dc.publisherBanco Mundiales_ES
dc.subjectCondiciones de empleo del docentees_ES
dc.subjectPolítica salariales_ES
dc.subjectDocenteses_ES
dc.subjectEficacia del docentees_ES
dc.subjectReforma de la educaciónes_ES
dc.subjectEducación básicaes_ES
dc.subjectTasa de matriculaciónes_ES
dc.subjectPolítica educativaes_ES
dc.titleProfesores excelentes : cómo mejorar el aprendizaje en América Latina y el Caribees_ES
dc.typeBookes_ES


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