<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
<title>Dirección General de Educación Superior Universitaria</title>
<link href="https://hdl.handle.net/20.500.12799/7738" rel="alternate"/>
<subtitle/>
<id>https://hdl.handle.net/20.500.12799/7738</id>
<updated>2026-04-08T06:29:20Z</updated>
<dc:date>2026-04-08T06:29:20Z</dc:date>
<entry>
<title>La universidad en cifras</title>
<link href="https://hdl.handle.net/20.500.12799/9077" rel="alternate"/>
<author>
<name>Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria</name>
</author>
<author>
<name>Torres Manrique, Danilo Santiago</name>
</author>
<author>
<name>Gamboa Barraza, Cindybell Dione</name>
</author>
<author>
<name>Arana Torres, Verónica Jesús</name>
</author>
<author>
<name>La Chira Mariñas, Freddy Israel</name>
</author>
<author>
<name>Lozano Bazán, Héctor Ángel</name>
</author>
<author>
<name>Ponce Aranguri, Elvin Paolo</name>
</author>
<author>
<name>Canes Acosta, Juan Meliton</name>
</author>
<id>https://hdl.handle.net/20.500.12799/9077</id>
<updated>2023-07-12T16:08:42Z</updated>
<published>2023-06-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">La universidad en cifras
Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria; Torres Manrique, Danilo Santiago; Gamboa Barraza, Cindybell Dione; Arana Torres, Verónica Jesús; La Chira Mariñas, Freddy Israel; Lozano Bazán, Héctor Ángel; Ponce Aranguri, Elvin Paolo; Canes Acosta, Juan Meliton
En décadas recientes, el sistema universitario peruano experimentó cambios significativos en su organización y gestión. A partir de la promulgación del Decreto Legislativo N.° 882, Ley de Promoción de la Inversión en Educación, la oferta formativa de educación superior universitaria incrementó 129 %. Sin embargo, este proceso no promovió mejoras sustanciales en las condiciones básicas de calidad del servicio educativo que aseguren una formación integral. Para afrontar este desafío, en el año 2012, se publicó la Ley N.° 31193, que establecía la moratoria para la creación y autorización de funcionamiento de nuevas universidades
públicas y privadas; y dos años después, en el año 2014, se aprobó la Ley Universitaria N.° 30220, que regula las condiciones básicas de calidad en las universidades, la cual fue modificada por la Ley N.° 31520 para continuar impulsando el mejoramiento de la calidad educativa. El licenciamiento institucional de las universidades fue un momento decisivo en la reforma de la educación superior universitaria. Al inicio del proceso, el número de universidades privadas casi duplicaba a las públicas. Al término de este proceso, el número de universidades licenciadas asciende a 93: 46 privadas y 47 públicas. Además, se debe resaltar  que todas las regiones del Perú cuentan con al menos una universidad pública y que, del total de las universidades, el 39 % se ubica en la capital y el 61 % en el resto del país.
</summary>
<dc:date>2023-06-01T00:00:00Z</dc:date>
</entry>
<entry>
<title>Identificación y caracterización de las brechas entre educación básica e instituciones públicas de educación superior</title>
<link href="https://hdl.handle.net/20.500.12799/7740" rel="alternate"/>
<author>
<name>PMESUT. Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica a Nivel Nacional</name>
</author>
<author>
<name>INNOVAPUCP</name>
</author>
<author>
<name>Montes Iturrizaga, Iván</name>
</author>
<author>
<name>Romero Díaz, Marianella</name>
</author>
<author>
<name>Siesquén Casanova, Doris</name>
</author>
<author>
<name>Bazán Vargas, Diana</name>
</author>
<author>
<name>Tintaya Orihuela, Meir</name>
</author>
<author>
<name>Franco Chalco, Eduardo</name>
</author>
<author>
<name>PUCP. Centro de Investigaciones y Servicios Educativos</name>
</author>
<id>https://hdl.handle.net/20.500.12799/7740</id>
<updated>2023-07-11T22:39:14Z</updated>
<published>2021-02-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Identificación y caracterización de las brechas entre educación básica e instituciones públicas de educación superior
PMESUT. Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica a Nivel Nacional; INNOVAPUCP; Montes Iturrizaga, Iván; Romero Díaz, Marianella; Siesquén Casanova, Doris; Bazán Vargas, Diana; Tintaya Orihuela, Meir; Franco Chalco, Eduardo; PUCP. Centro de Investigaciones y Servicios Educativos
Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica a Nivel Nacional, INNOVAPUCP, PUCP. Centro de Investigaciones y Servicios Educativos
La Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), a través INNOVAPUCP y el CISE, llevó a cabo el servicio de consultoría para el Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica (PMESUT) entre los meses de julio y diciembre de 2020. Cabe mencionar que participaron, como consultores, especialistas pertenecientes a diversas unidades, departamentos y centros de nuestra casa superior de estudios. Los términos de referencia contemplaron dos grandes objetivos:• Determinar en qué medida una prueba de acceso a la educación superior podría contribuir a superar la problemática de las brechas existentes entre estos dos niveles comprendidos: educación básica regular (EBR) y educación superior. Esto en atención al tipo de prueba, sus referentes o insumos, sus implicancias, los impactos favorables e indeseados que pudieran producirse en desmedro del currículo de la educación básica, las posibles consecuencias en la educación superior al contar con un mejor instrumento de selección y los aspectos legales asociados a una prueba o conjunto de pruebas de esta naturaleza.• Determinar el potencial de una prueba o conjunto de pruebas de acceso a la educación superior para ofrecer insumos de relevancia para reflexionar y tomar decisiones acercade la ejecución curricular en la EBR. En otras palabras, esta información, tal como ocurreen otros países, bien podría servir como referente importante para los procesos de estudio, análisis y balances respecto a las competencias que se logran al terminar el quinto de secundaria en este país.Desde el punto de vista operativo, se avanzó en relación con cada uno de los siguientes objetivos específicos, sobre los que se estructuró el resumen del informe final:•  Caracterizar los estudios nacionales e internacionales relacionados con el análisis de brechas entre la educación básica y la educación superior.• Comparar las competencias de egreso de la educación básica con los perfiles de ingreso de las instituciones públicas de educación superior (universidades e institutos).• Analizar las pruebas de admisión a las instituciones públicas de educación superior desde la óptica de sus contenidos y condicionamientos a la educación básica. • Caracterizar las percepciones de los diferentes actores (estudiantes, profesores,  autoridades e investigadores) relevantes en estos dos niveles acerca de las diferentes brechas y las posibles formas de enfrentar esta situación. • Estimar la pertinencia técnica, legal, pedagógica y social de una prueba estandarizada para el acceso a la educación superior en el Perú. Cristalizar estos objetivos específicos ha supuesto desplegar una serie de técnicas y procedimientos propios de la investigación en el campo de las ciencias sociales, como la revisión de literatura especializada, la sistematización de experiencias previas, los estudios cuantitativos (cuestionarios online) y cualitativos (grupos focales y entrevistas semiestructuradas). Así, de manera específica, el trabajo empírico comprendió a actores relevantes en la problemática mencionada. En cuanto a los estudiantes que participaron de los grupos focales y entrevistas semiestructuradas, se contó con quienes estaban cursando el último año de educación básica, el tercer ciclo o módulo en institutos superiores tecnológicos (IST) y el tercer ciclo o semestre en universidades, todos ellos del sector público. Es relevante acotar que, en cuanto a la educación superior, no se consideró a los que ingresaron en el marco de la pandemia por medio de exámenes virtuales, pues ya se conocían los problemas técnicos y de concepción que acusaban los funcionarios de estas casas de estudios. Además, la situación de excepcionalidad y el reciente aprendizaje configuraron un escenario poco adecuado para estudiar el fenómeno en su complejidad real y en el que actúan, además, de manera más nítida, las academias o centros preuniversitarios. Los profesores de educación básica, de IST y de universidades participaron en grupos focales y entrevistas semiestructuradas. Asimismo, se consideró a los directivos de las instituciones mencionadas y a líderes educativos de cada una de las regiones priorizadas, quienes mantuvieron entrevistas semiestructuradas. De manera adicional, se desarrollaron grupos focales de directivos más profesores de las academias preuniversitarias. Por último, es preciso acotar que todos los despliegues empíricos o que demandaron un trabajo de campo (grupos focales y entrevistas semiestructuradas) transcurrieron de manera virtual, a raíz de la actual coyuntura por el COVID-19 y gracias al accionar de monitores responsables de cada región priorizada.
</summary>
<dc:date>2021-02-01T00:00:00Z</dc:date>
</entry>
<entry>
<title>Encuesta Nacional de Estudiantes de Educación Superior Universitaria 2019 : principales resultados</title>
<link href="https://hdl.handle.net/20.500.12799/7745" rel="alternate"/>
<author>
<name>Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria</name>
</author>
<author>
<name>Torres Manrique, Danilo Santiago</name>
</author>
<author>
<name>Pérez Portocarrero, Alejandro Javier</name>
</author>
<author>
<name>Carrasco García, Franklin David</name>
</author>
<author>
<name>Navarro Véliz, Alejandra Nora</name>
</author>
<author>
<name>Obeso Manrique, Jordan Alan</name>
</author>
<author>
<name>Canes Acosta, Juan Meliton</name>
</author>
<author>
<name>Cusi Palomino, Sarita Eneida</name>
</author>
<author>
<name>Peñaloza Luna, Melissa</name>
</author>
<author>
<name>Buendía Roldan, Stephanie Teresa</name>
</author>
<author>
<name>Marino Negrón, Diego Alonso</name>
</author>
<author>
<name>Pariatón Zurita, Yolwin Noé</name>
</author>
<author>
<name>Siches Ezcurra, Karen Elizabeth</name>
</author>
<author>
<name>Ruiz Lopez, Soleda Sandra</name>
</author>
<author>
<name>Miñan Sánchez, Luis Fernando</name>
</author>
<id>https://hdl.handle.net/20.500.12799/7745</id>
<updated>2023-07-11T22:42:45Z</updated>
<published>2021-07-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Encuesta Nacional de Estudiantes de Educación Superior Universitaria 2019 : principales resultados
Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria; Torres Manrique, Danilo Santiago; Pérez Portocarrero, Alejandro Javier; Carrasco García, Franklin David; Navarro Véliz, Alejandra Nora; Obeso Manrique, Jordan Alan; Canes Acosta, Juan Meliton; Cusi Palomino, Sarita Eneida; Peñaloza Luna, Melissa; Buendía Roldan, Stephanie Teresa; Marino Negrón, Diego Alonso; Pariatón Zurita, Yolwin Noé; Siches Ezcurra, Karen Elizabeth; Ruiz Lopez, Soleda Sandra; Miñan Sánchez, Luis Fernando
La Encuesta Nacional de Estudiantes de la Educación Superior Universitaria (ENEESU) tuvo como objetivos 1) caracterizar a los estudiantes universitarios a nivel socioeconómico, académico y cultural, así como a sus percepciones sobre la calidad del servicio universitario y los desafíos encontrados; 2) brindar seguimiento a indicadores clave para mejorar las acciones de los actores involucrados en el servicio educativo universitario y 3) brindar información que permita la retroalimentación al sistema educativo respecto a las políticas, intervenciones y programas implementados. Para la edición del año 2019, se logró encuestar a 63 mil 412 estudiantes de 18 universidades públicas, en el marco de los Convenios de Gestión firmados entre el Ministerio de Educación y las instituciones mencionadas. La población de estudio estuvo definida por los estudiantes registrados en el Sistema de Recolección de Información de Educación Superior – SIRIES al año 2019, quienes se  encontraban estudiando hasta el séptimo año (para carreras relacionadas a medicina). En cuanto a la cobertura temática, la ENEESU incluyó 10 módulos con diversas temáticas, que van desde el nivel socioeconómico de los estudiantes, hasta las características de su trayectoria educativa y las percepciones sobre el servicio educativo recibido. Asimismo, los resultados muestrales alcanzan un 97.5% de nivel de confianza estadística cuando el número de estudiantes encuestados es mayor o igual a 1500 observaciones y; 95%, cuando se tiene menos de 1 mil 500 observaciones. Respecto a las características generales de los estudiantes, al hacer un análisis desagregado por sexo se encontró que el 54% de ellos fueron hombres, mientras que el 46% fueron mujeres. En esta línea, se aprecia que las carreras de Ciencias de la Salud y Educación continúan siendo áreas mayoritariamente femeninas, mientras que las Ingenierías, Industria y Construcción se mantienen como campos preponderantemente masculinos. Lo anterior se refleja en la composición de las universidades analizadas, donde no resulta sorpresivo que en casos como la Universidad Nacional de Ingeniería solo 2 de cada 10 estudiantes son mujeres. Por su lado, el 18.6% tienen edades comprendidas entre 17 y 20 años, proporción que se mantiene relativamente estable al hacer una desagregación por carrera; solo en el caso de Educación se observa un porcentaje ligeramente mayor de estudiantes con 23.0% para este mismo grupo de edad. Respecto a las características de la pertenencia a un pueblo indígena o a la población afroperuana, se encuentra que, a partir de las variables de lengua materna y la autoidentificación étnica, el 12.6% del total de los estudiantes participantes de la encuesta pertenecen a pueblos indígenas y el 1.1% a la población afroperuana o afrodescendiente. Al desagregar por carrera, la mayor parte de los estudiantes pertenecientes a una comunidad campesina o nativa se encuentran estudiando carreras vinculadas a Educación y Agropecuaria y Veterinaria, mientras que el porcentaje menor se encuentra en Ciencias de la Salud. Por otra parte, es importante identificar cómo estas poblaciones perciben su desempeño 
universitario, a fin de determinar medidas apropiadas para acompañar su mejora. Así, se aprecia que 3 de cada 10 estudiantes indígenas o que pertenecen a la población afroperuana consideran que se encuentran en desventaja académica, siendo las mujeres las que más la perciben. En esta línea, consideran que dicha desventaja se relaciona principalmente con su dificultad para manejar herramientas informáticas. Sobre el acceso a servicios educativos para enfrentar dichos problemas, se encuentra que 4 de cada 10 estudiantes no los han recibido, y los que sí lo hicieron recibieron apoyo principalmente a través de actividades de nivelación e inducción en el uso de bibliotecas. Sobre problemáticas no académicas, un 11.4% de los estudiantes pertenecientes a comunidades indígenas o población afroperuana sintieron temor de expresar su identidad cultural alguna vez, y un 14.1% reporta haber sufrido de discriminación por parte de algún miembro de la universidad; esta percepción es más alta en los hombres, si bien la diferencia con las mujeres es pequeña. Respecto a las características de la vivienda y el hogar se encontró, en primer lugar, que el 1.8% de los estudiantes cuenta con viviendas que tienen paredes exteriores y piso precarias, siendo particularmente crítica la situación de varias universidades de la selva, donde más del 12% de la población estudiantil enfrenta esta situación. Asimismo, en algunas universidades de la selva y la sierra, más de la tercera parte de los estudiantes no tiene acceso al servicio de agua; en el caso de la U.N. Intercultural de la Amazonía 3 de cada 5 estudiantes no tienen servicios de alcantarillado en sus hogares. Pasando al acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), más del 90% de los encuestados cuenta con al menos una de ellas, si bien en la carrera de Educación la brecha 
de acceso alcanza un 13.6%, siendo más alta que los demás casos. Específicamente en relación al acceso a internet, prácticamente 7 de cada 10 estudiantes cuentan con dicho servicio en el hogar, siendo los principales dispositivos para hacerlo los celulares y laptops. Finalmente, se encontró que el ingreso promedio per cápita del hogar del estudiante fue de 991 soles, monto que asciende a 1091 soles en el caso de los hombres, por lo que se evidencia una brecha definida por sexo. Los ingresos más altos se reportan en cinco universidades de la costa, mientras que en el resto de ellas el ingreso per cápita de los estudiantes no supera el salario mínimo. Respecto a las características educativas previas al ingreso a la universidad, los datos mostraron que el 66.1% de los participantes terminó la secundaria en una institución de gestión pública, aunque en algunas universidades ubicadas en Lima se encontró que más 
del 50% provino de instituciones educativas privadas. Al pasar al detalle de las postulaciones, en el caso del grupo de edad de 17 a 20 años el 50.5% de los estudiantes postuló luego de un año de egreso de la educación básica, en tanto en el grupo etario de 26 a más años a casi el 60% le tomó más de 3 años postular. Ahora bien, sobre el tipo de preparación requerida para la postulación, se aprecia que aproximadamente 4 de cada 5 estudiantes universitarios recurrieron a academias y/o centros preuniversitarios, en la mayoría de los casos incurriendo en gastos menores a 1500 soles. Al examinar los datos por universidad, se observa que en 16 de las 18 universidades más del 50% de los estudiantes recurrieron a academias y/o centros preuniversitarios. Lo anteriormente señalado tiene un correlato en el tiempo adicional que tomó realizar la preparación. Resalta que un 36.6% de los estudiantes haya requerido más de un año de preparación, comparado al 20.5% de estudiantes que necesitó menos de tres meses. Analizando a nivel de área de conocimiento, puede concluirse que las áreas de Ciencias de la Salud e Ingeniería, Industria y Computación son las que más tiempo de preparación previa requirieron antes de postular a ellas, y en 4 de las 18 universidades los estudiantes necesitaron prepararse
por más de un año. Finalmente, la elección de la carrera obedeció principalmente a la orientación vocacional. Respecto a la vida universitaria, interrupción de los estudios y gastos realizados por los estudiantes, resalta que el 8.2% de los estudiantes de las 18 universidades públicas interrumpió sus estudios alguna vez, reportándose un porcentaje ligeramente más alto en el caso de los hombres. Al examinar con mayor profundidad por área de conocimiento, se identificó que, en los casos de Ciencias Naturales, Exactas y Computación, se presentan los mayores porcentajes de interrupción de estudios, mientras que Ciencias Sociales, Comerciales y Derecho presentan las menores proporciones. En relación a los motivos que conllevan a la interrupción de estudios universitarios, el 28.5% de los estudiantes de las 18 universidades públicas señaló que la razón principal fue la falta de recursos económicos, seguida por motivos familiares y por enfermedad y/o accidente. Por su lado, a nivel de los gastos incurridos, se identifica que el 49.2% incurrió en gastos por concepto de matrícula, mientras que el 59.7% realizó gastos en el servicio de alimentación fuera de casa en una semana normal durante un ciclo académico, un 65.2% requirió de recursos para solventar materiales de estudio y un 56.7% invirtió en transporte. Finalmente, el gasto promedio semanal en el alquiler de vivienda fue 82 soles, en transporte 33 soles, en alimentación 48 soles y en materiales de estudio 39 soles.
</summary>
<dc:date>2021-07-01T00:00:00Z</dc:date>
</entry>
<entry>
<title>Reporte sobre la interrupción de estudios universitarios en el Perú, en el contexto del COVID-19</title>
<link href="https://hdl.handle.net/20.500.12799/7742" rel="alternate"/>
<author>
<name>Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria</name>
</author>
<author>
<name>Marena Carrasco, Carlos Miguel</name>
</author>
<author>
<name>Miñan Sánchez, Luis Fernando</name>
</author>
<author>
<name>Vera Torres, Carolina Iveth</name>
</author>
<author>
<name>Garreaud Calderón, Dominique</name>
</author>
<author>
<name>Navarro Veliz, Alejandra Nora</name>
</author>
<author>
<name>Burgos Burgos, Juan Diego</name>
</author>
<id>https://hdl.handle.net/20.500.12799/7742</id>
<updated>2023-07-11T22:42:15Z</updated>
<published>2021-07-01T00:00:00Z</published>
<summary type="text">Reporte sobre la interrupción de estudios universitarios en el Perú, en el contexto del COVID-19
Perú. Ministerio de Educación. Dirección General de Educación Superior Universitaria. Dirección de Políticas para el Desarrollo y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior Universitaria; Marena Carrasco, Carlos Miguel; Miñan Sánchez, Luis Fernando; Vera Torres, Carolina Iveth; Garreaud Calderón, Dominique; Navarro Veliz, Alejandra Nora; Burgos Burgos, Juan Diego
El objetivo de este reporte es describir la dinámica de la interrupción de estudios universitarios desde el semestre 2018-1 hasta el 2020-2, poniendo énfasis en el último año (contexto de pandemia) y prestando especial atención en las distintas causas o factores que contribuyen a que las y los alumnos universitarios interrumpan sus estudios. Esto con el fin de tomar decisiones y acciones sobre las secuelas de la pandemia del COVID-19. Antes de enumerar los principales hallazgos, conviene establecer los siguientes puntos: De la revisión de literatura en la sección 3, se agrupan todos los factores que influyen sobre la interrupción en los siguientes tres: Factores externos al sistema de educación superior: toma en cuenta elementos que no se desarrollan dentro del sistema educativo o no dependen de él pero que sí lo afectan. Factores internos al sistema de educación superior: considera factores que se dan dentro del sistema de educación superior y/o vinculados a él. Factores personales del estudiante: incluye las características personales, psicosociales y del entorno de los estudiantes. La tasa de interrupción en cualquier semestre “t”, se define como la razón entre la población matriculada en “t-1”, no matriculada en “t” y no egresada en “t-1” sobre la población matriculada en “t-1”. En la sección 5 se discute con mayor detalle la metodología y definición de esta tasa. Los principales hallazgos se pueden resumir en los siguientes puntos: En cuanto a los resultados generales de interrupción de estudios: Se registró que para el semestre 2020-1 la tasa de interrupción se incrementó en 5,7 pp. (a 18,3%) con respecto a la tasa registrada para el semestre 2019-2. No obstante, esta tasa cayó en 2,1 pp. (a 16,2%) en el semestre 2020-2 con respecto al semestre 2020-1. Para semestres previos al 2020-1, la tasa de interrupción mostró un comportamiento descendente, que iba desde 14,2% en 2018-2 hasta 12,6% en 2019-2. Se registraron sostenidas mayores tasas de interrupción para el caso de universidades privadas en comparación con las de públicas. Para semestres previos al 2020-1, la tasa de interrupción en universidades de ambos tipos de gestión mostró un descenso y estancamiento en algunos semestres. Sin embargo, para el semestre 2020-1 la tasa de interrupción aumentó en 7.8 pp. (a 22,3%) y solo 1.2 pp. (a 9,9%) con respecto a las tasas del semestre 2019-2 en universidades de gestión privada y pública respectivamente. Al semestre 2020-2 y con respecto al semestre 2020-1, solo se observó una caída de 3,4 pp. (a 18,9 %) en el caso de universidades privadas, y un leve incremento de 0,4 pp. (a 10,3%) para universidades de corte público. Tanto en el semestre 2020-1 como en 2020-2 se percibe que las regiones más afectadas pertenecen a la costa norte, centro y sur, así como a algunos departamentos de la sierra central. No obstante, se observa una mejora en términos de la interrupción departamental de un semestre a otro. Además, los cinco departamentos con mayores tasas de interrupción en el semestre 2020-1 (Lambayeque, Junín, La Libertad, Lima y Huánuco), son casi los mismos que en el 2020-2 a excepción de Huánuco, el cual es reemplazado por Ica. Otro aspecto que resalta es el empeoramiento, en términos relativos, de Lima para el semestre 2020-2. Las cinco mayores tasas de interrupción para el semestre 2020-2 son estrictamente menores a las del 2020-1. Estudiantes, docentes, responsables de servicio de bienestar y decanos/as de universidades públicas y privadas, coinciden en identificar que la salud mental de estudiantes y docentes, en el contexto de pandemia y educación a distancia, es un componente relevante para tomar en cuenta. Por el lado de los factores externos al sistema de educación superior: Se registró un 34,4% de interruptores en universidades públicas debido a la ausencia o insuficiencia de conectividad a internet en el semestre 2020-1. Esta cifra cayó a 24,3% para el periodo 2020-2. Según lo hallado en el estudio cualitativo, el problema de una mala conectividad a internet provoca un desfase temporal que impide el adecuado desarrollo de actividades virtuales provocando migración de alumnos a localidades aledañas. Las condiciones climatológicas son otra limitante sobre todo en alumnos de 
la selva y zonas rurales. Por el lado de los factores internos al sistema de educación superior: Del total de interruptores para el semestre 2020-1, solo el 50,3% obtuvo la condición de económicamente vulnerables (definido como si recibió algún bono del estado en el marco del estado de emergencia sanitaria o se encuentra en condición de pobreza). Esta proporción se mantuvo casi intacta para el siguiente semestre (en 49,5%). Según grupos conformados a partir del ranking de calidad en universidades, las tasas de interrupción para los semestres 2020-1 y 2020-2 (en ese orden) fueron las siguientes: 12% y 15% para universidades dentro del top 10, 12% y 10,8% dentro del top 11-20, 14,2% y 9,6% para el grupo dentro del top 21-30, y 21,4% y 18,6% para el grupo que queda fuera del top 30. El incremento en el primer grupo (top 10), se explica en parte por incrementos de la tasa de interrupción en la mitad de las universidades de este grupo, en donde destacan la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (con 10,7 pp.) y la Universidad Peruana Cayetano Heredia (con 8,6 pp.). Según los campos de educación, de los 7 identificados, en 6 se observa una mejora (entiéndase una disminución) entre semestres de la tasa de interrupción por el lado de universidades privadas, mientras que lo mismo sólo ocurre en 3 para el caso de universidades públicas. Las tasas de interrupción en universidades públicas son sistemáticamente menores a las privadas y solo en el campo de educación de Ciencias de la Salud se observa una desmejora entre ambos semestres. La correlación entre la tasa de interrupción y el retorno de carrera (definido en términos relativos como el ingreso neto que se percibe por culminar esa carrera respecto al ingreso que se percibe solo teniendo educación secundaria) muestra tener una relación inversa a través de las tres categorías de retorno: muy alto, alto y bajo; es decir, carreras con un mayor retorno muestran en promedio tasas de interrupción más bajas. Solo el 22% de los que interrumpieron sus estudios en universidades públicas durante el semestre 2020-2 recibieron algún tipo de equipo electrónico más distribuido por las universidades públicas, fue el de chip de telefonía con internet (con 17,8%). En menor medida le siguen: Módem con servicio a internet (4,7%), celular con servicio a internet (1,5%), tablet (1,5%) y laptop (0,2%). En complemento, las entrevistas mostraron que el apoyo por parte de las universidades estuvo orientado a facilitar el acceso tecnológico por medio de chips con internet, aunque con dificultades para las zonas más alejadas. Estas opiniones también consideraron que la distribución de algunos equipos electrónicos estuvo mal gestionada y fue insuficiente. La acción más realizada por parte de las universidades públicas en el semestre 2020-1 a estudiantes que interrumpieron estudios en 2020-2, fue la adaptación de la mayoría de los cursos para la enseñanza remota (con 81,0%). Otras acciones fueron: brindar soluciones para el aprendizaje virtual (75,1%), adaptar métodos de evaluación más flexibles (71,3%), brindar apoyo para transición de trabajos/investigaciones a entornos virtuales (59,7%), y adaptar tecnologías o laboratorios virtuales para continuidad de investigaciones (39,9%).
</summary>
<dc:date>2021-07-01T00:00:00Z</dc:date>
</entry>
</feed>
